Entrevista al Diputado Provincial “Lucho” Bugallo
-HAY DÍAS EN QUE SE HACE RECURRENTE UNA PREOCUPACIÓN Y OTROS EN QUE PERSISTE EL OPTIMISMO, ¿EN CUÁL DE LAS DOS OPCIONES INSCRIBES TUS ÚLTIMOS DÍAS?
-Suelo ser una persona optimista, incluso en momentos en que todo parece oscuro o venirse abajo. Siempre encuentro algo positivo. Quizás eso tenga que ver con el lugar desde donde vengo, el campo, donde siempre, al otro día, a la campaña siguiente, de alguna manera, tenés la posibilidad de volver a empezar.
-NO TE VEO COMO ALGUIEN QUE SÓLO ESPERA QUE AMANEZCA O QUE EL FUTURO PROVEA…
-“No, no (risas). En la vida, como en lo personal o en política, que hay variables que no dependen de uno, que no manejamos: acciones de otros, del azar, del universo o del “kairós” como le gusta decir a Lilita; pero lo que ocurre sin depender de uno, no nos puede agarrar desprevenidos. Por lo tanto, mi filosofía de vida siempre es adelantarme, trabajar, prepararme, meterme y estar listo para cuando llega ese momento u oportunidad”.
-POR TUS OPINIONES PÚBLICAS, PENSÉ QUE TE ENCONTRARÍA PESIMISTA.
-Mi optimismo siempre está presente. Incluso en momentos como éstos, donde nos encontramos nuevamente siendo oposición del kirchnerismo, donde hay mucha gente preocupada, con miedo, donde no saben qué es lo que va a pasar y donde en el mejor de los horizontes posible, todo se ve negro. Aun así, creo que todavía tenemos posibilidades de cambiar y ser un mejor país. Esa incertidumbre a lo que vendrá, siempre fue mi motivación para meterme, participar y dejar el lugar de la queja constante y pasar a la acción, a tener un rol protagónico.
-ESO EN EL PRESENTE Y FUTURO, PERO ¿CÓMO JUEGA EL PASADO EN UN POLÍTICO QUE VIENE DEL CAMPO?
-Hay dos momentos que marcaron mi forma de ser dentro de la política. El primer momento, en la anterior gestión del kirchnerismo, en 2008, cuando fue el enfrentamiento por la Resolución 125, yo estaba en el Ateneo de Sociedad Rural Argentina, era un joven estudiante que estaba en el semillero gremial del sector agropecuario. Mi sueño era irme al sur para ser administrador de una estancia ganadera, al pie de la cordillera. “Ese fue el momento donde entendí por primera vez que más allá de una resolución que afectaba económica mente a nuestro sector, ese enfrentamiento político se daba porque el campo hasta ese día sólo se había dedicado a producir tranqueras adentro y que se había alejado o había perdido el interés por ocupar aquellos lugares donde las decisiones se tomaban. Entendí que debíamos involucrarnos, participar y ocupar lugares para tomar decisiones, en política”. “Mi segundo momento fue en 2012. Era parte del grupo de activistas’ desde donde organizábamos los cacerolazos contra CFK. Teníamos vínculos con prácticamente toda la oposición, todos querían conocernos, que nos sumáramos a sus partidos, que nos sacáramos fotos y que los mencionáramos en los medios. En ese contexto fue que conocí a Lilita. La única que no quería fotos, que no la nombráramos, que entendía el motivo por el cuál marchábamos y quien nos dio las mejores herramientas y una clase magistral de estrategia política que aún me sirve. Ahí descubrí a una Lilita que jamás había visto, entendí que al lado de ella es donde tenía que estary que la política era mucho más que fotos y fuertes declaraciones que llamaran la atención de los medios”.
DIFERENCIAS ENTRE EL CAMPO Y EL KIRCHNERISMO
-¿QUE PASA ENTRE EL CAMPO Y EL KIRCHNERISMO?
-El campo está en las antípodas del kirchnerismo como matriz de pensamiento, como forma de ver y que queremos.
“El campo es mediano y largo plazo, es sembrar hoy -invertir- para cosechar en seis meses, es preñar una vaquillona después de esperar 14/16 meses desde que nació, para que en g meses nazca un ternero, que vas a criar y engordar – seguir invirtiendo-por 20 3 años más. El kirchnerismo es todo lo contrario, es corto plazo, es comerse la vaca. Nosotros sabemos que para producir más, necesitas incentivos que te saquen la pata de encima, que te generen la tranquilidad y previsibilidad que necesitas para saber que en un par de meses no te van a cambiar las reglas de juego. El kirchnerismo son trabas a la producción y comercialización, impuestos altos y distorsivos, leyes absurdas disfrazadas de “buenas intenciones” que terminan obstaculizando la producción.
“Como aquel dicho que dice que quien se quemó con leche ve una vaca y llora. Hoy, el campo no espera nada bueno de esta nueva etapa aggiornada del kirchnerismo. Lamentablemente, volvieron los mismos errores, la misma agresión discursiva, ese odio y rencor ideológico, los ataques desde los sectores más radicalizados del gobierno y las violaciones a la propiedad privada, con roturas de silobolsas nunca resueltos, quemas de campos y cosechas, robos, Vicentín, la amenaza de una reforma agraria, una Junta Nacional de Granos y lo último, una burda utilización política de una interna familiar como la de los Etchevehere, para construir un relato épico que terminó mostrando al sector político más cercano a Grabois como lo que es: unos perejiles que viven del Estado, detrás de un hippie cargado de resentimiento, con delirios místicos pero con una capacidad de daño que no sólo afecta a nuestro país en cuanto a imagen y seguridad jurídica, sino al mismísimo gobierno.
-EN LO CONCRETO, ¿QUÉ SE DEBERÍA HACER?
-Para que al campo y a la economía nacional le vaya bien, el gobierno no tiene que hacer absolutamente nada más que bajar impuestos, que hoy están entorno al 80% del valor bruto de nuestra producción: ocho de cada diez pesos que producimos se los lleva el Estado en impuestos nacionales, provinciales, municipales y retenciones, y dejarnos hacer. No meterse, no interferir. Que el Ministro de Agricultura siga cobrando su sueldo todos los meses, tomando mates, pero que no haga nada de nada. Porque cuando hacen, la complican.
-YA TE CALENTASTE
-No no (risas). A lo que me refiero es que si al campo lo dejan producir tranquilo, vamos a duplicar la producción, garantizar alimentos de calidad para nuestro país y el mundo, y por otro lado, lo más importante, garantizar las divisas que Argentina hoy tanto necesita. Como país productor de alimentos tenemos una enorme ventaja comparativa y competitiva con otros países que no estamos sabiendo aprovechar a su máximo potencial, por motivos políticos e ideológicos, lo que nos condena al fracaso.
-DERECHOS Y LIBERTADES HAN SIDO TENSADAS POR LA ACCIÓN O INACCIÓN DE LA POLÍTICA, TODO EN MEDIO DE LA PANDEMIA. ¿QUÉ HAS VOLCADO DE TODA ESTA COYUNTURA EN TU TRABAJO LEGISLATIVO?
-CFK es quien realmente ostenta el poder y conduce, y su máximo objetivo es transformar nuestra República en un totalitarismo al estilo chavista. La pandemia les resultó ideal para poder mantenernos a todos encerrados, a la Justicia y al Parlamento y a las legislaturas provinciales funcionando con herramientas limitadas, para imponer sólo la agenda y atender las necesidades de Cristina Kirchner: la impunidadyla reforma del Estado. “Yo proyectaba para este año temas en materia productiva, en la eliminación de trabas burocráticas al sector, regulaciones absurdas que limitan el aprovechamiento de los suelos y el cuidado del ambiente, la cual deberá esperar hasta su discusión. Hoy enfocamos las energías y la capacidad operativa de nuestro despacho, en tratar de poner luz en varias irregularidades y en la limitación a varios abusos que se han estado cometiendo en estos últimos meses”.
-EN ESE TRABAJO VA LA DEFENSA DE LOS VALORES DE LA COALICIÓN CÍVICA-ARI
-Sin dudas. La CC-ARI es mucho más que un partido político, es un marco de ideas y valores que nos rigen en nuestras acciones diarias, es el espacio donde puedo sentirme cómodo, ser quien soy y como soy, donde mi pasado, mi impronta personal y visión, se suman a un colectivo mucho más amplio del que todos terminamos nutriéndonos. Tiene que ver con valores sociales, humanitarios, de respeto a las normas, alaley de la vida, a la esencia de la persona, del individuo, en el respeto de cada uno por lo que es y elige ser. Nuestro rol como dirigentes quizás sea llevar eso al 100% de los argentinos, y desde ahí, construir una Nación próspera, unida, pujante y desarrollada.
-HABLEMOS DE LILITA. ¿QUE PODES DECIR DE ELLA?
-Debo reconocer que llegué al partido por Lilita. Si los libros de historia en uno, quería estar en el lugar “Carrió” de la vida. Hay una Lilita ‘persona que es mucho más increíble que lo increíble que es el personaje público y político. ¿Quién no hubiera querido conocer de cerca a Churchill, a San Martín, Sarmiento, Alberdi, Marcelo T. de Alvear o cualquier otro prócer de la historia? Bueno, Lilita es eso, es una prócer contemporánea en vida, con sus errores y aciertos, con su inteligencia, su humor y con la crudeza con que se adelanta a marcar el rumbo varios meses antes de que las cosas sucedan, muchas veces aplaudida y alabada, otras incomprendida, pero nunca intrascendenteyprescindible.
-TERMINEMOS LA NOTA CON OPTIMISMO
-Mi optimismo, mis energías, mi trabajo y todo mi tiempo disponible están puestos en reconstruir, desde mi humilde lugar, ese país grande que alguna vez fuimos. Donde nuestros abuelos extranjeros llegaron sólo con un bolso lleno de sueños y esperanzas, ganas de trabajar y progresar. Y de a poco fuimos saliendo adelante, creciendo, desarrollándonos y siendo un faro aspiracional para todo el continente. En algún momento decidimos romper con todo aquello que nos había hecho grandes y empezamos a caminar en contra de la corriente. Lamentablemente creímos que el camino fácil era la solución, que el mérito era mala palabra, que el que se esfuerza y progresa era el “boludo” de la clase y que el “vivo” era el que tomaba atajos. Hoy el mundo nos muestra que vamos por el camino equivocado, pero más allá de eso, soy muy optimista. Creo que los buenos somos mayoría, que hay millones de argentinos que aún creen en esas ideas que alguna vez probamos y nos hicieron grandes, y es ahí donde quiero trabajar. “Tenemos que convencernos nosotros mismos de que podemos ser mejores, que no hay que esperar al mesías de turno, que nadie va a hacer por nosotros aquello que nosotros no estamos dispuestos hacer por nosotros mismos. Y quizás ese sea el motivo por el cual estoy acá, tratando de ocupar el lugar que siempre espere que otro ocupe”.

